Cómo cuidar un conejo

Cómo cuidar un conejo

Consejos prácticos para cuidar un conejo doméstico

¿Te estás planteando comprar un conejo doméstico? ¿No sabes cómo cuidar un conejo? Consulta nuestra guía de trucos y consejos a continuación:

Los conejos son animales hebívoros que se alimentan básicamente de heno, cereales, verduras y frutas frescas. Actualmente en el mercado podemos encontrar una gran variedad de comida para conejos, como pueden ser los piensos para conejos y los snacks o premios para conejos.

Es importante que tu conejo siempre disponga de agua fría y limpia. Además, es muy recomendable que al menos una vez al día le des verduras y frutas frescas como complemento a la comida principal, que puede ser heno o pienso.

Una buena alimentación evitará enfermedades y hará que tu conejo esté fuerte y saludable. Puedes ver más información aquí.

La jaula para un conejo debe ser lo más grande posible y contener todo lo necesario para que tu conejo sea feliz. Los elementos que la conformen deberán ser resistentes y la puerta deberá ser grande. Además deberás proporcionarle un comedero, un bebedero, un recipiente para el heno y algun juguete para pasar el rato. En el mercado puedes encontrar numerosas jaulas para conejos con todo lo necesario para empezar a cuidar un conejo.

La limpieza de la jaula se tiene que hacer cada dos días cómo máximo para que no se acumulen los desechos y los excrementos. Para limpiar la jaula no se tienen que utilizar productos químicos muy potentes, ya que pueden quedar restos de olores que no le gusten a tu conejo. Basta con un poco de agua y jabón y un buen aclarado y secado.

Al igual que los demás roedores, a los conejos les crecen los dientes continuamente. Si no quieres que tu mascota acabe sufriendo de dolor, tienes que proporcionarle juguetes y/o materiales para que pueda ir desgastando los dientes. La madera, el cartón y algunos alimentos también son válidos para este fin.

Revisa de vez en cuando la boca de tu conejito para asegurate de que esté limpia y en buenas condiciones. Si observas mucho sarro, es señal que tu conejo no tiene suficientes elementos para roer o está siguiendo una mala dieta. Puedes limpiar los dientes de tu conejo con un cepillo pequeño sin utilizar dentífrico, pero lo mejor es prevenir y darle todo lo que necesita.

Los conejos son animales que necesitan de mucho ejercicio para estar bien. Es por este motivo que debes sacarlo a menudo de la jaula para que pueda correr por el piso. Recuerda que siempre que lo sueltes lo tienes que hacer en tu presencia y en un lugar controlado para que no pueda escapar, destruïr algun mueble o hasta incluso electrocutarse con algun cable.

Sacar el conejo de su jaula y tenerlo cerca de ti también favorecerá vuestra relación y el conejo empezará a tener confianza en ti. A la larga se mostrará menos tímido y asustadizo.

Ya hemos hablado más arriba sobre los cuidados bucales de un conejo, pero ¿qué hay de los cuidados para el pelo? Pues son muy importantes. Recuerda que al menos una vez por semana tienes que cepillar a tu conejo (tres o más veces si tu conejo tiene el pelo largo) para que se desprenda del pelo muerto y así evitar que se le formen bolas de pelo y nudos. Si esto lo haces desde que es pequeño, se acostumbrará con más facilidad.

Otro punto a tener en cuenta es que nunca debes bañar a tu conejo. Los conejos, como muchos roedores, limpian constantemente su pelaje con la boca y por lo tanto no debes preocuparte. Aún así, si un día tu conejo se ensucia mucho, puedes quitarle la suciedad con un paño seco, nunca húmedo.

Cuando adquieres o adoptas a un conejo es muy importante que lo lleves al veterinario para que cumpla con su calendario de vacunas. Es muy necesario vacunar a los conejos domésticos contra la mixomatosis, una enfermedad que se transmite a través de pulgas y mosquitos y también contra la enfermedad vírica hemorrágica, sobretodo si tienes más de uno.

Si tu conejo muestra símptomas de que algo no funciona, como puede ser diarrea, timidez excesiva o agresividad, debes plantearte llevarlo immediatamente al veterinario antes de que se den complicaciones más graves. Otros símptomas pueden ser vómitos, pérdida de peso o pelaje sin brillo.

¿Te han sido útiles estos consejos? Anímate y cuéntanos tus experiencias o cualquier duda en los comentarios. Seguro que tus aportaciones ayudarán a muchos interesados en el mundo de los conejos.

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